martes, 8 de junio de 2010

Más árbitro, menos reglamento

Todos sabemos que el Reglamento de los juegos, tienen como misión, enseñar cómo se juega a quienes se proponen practicarlo por primera vez. Igual que las instrucciones de uso de los aparatos domésticos, las Reglas de los juegos, también quedan en el baúl de los “olvidos”, una vez aprendido como se juega. No pasa lo mismo con las Reglas del fútbol pues son de rabiosa actualidad y de constante referencia. Ello es debido a que en él, es necesaria la figura del árbitro. Su arbitraje está inspirado en las Reglas.

Pero esa figura del árbitro que surge en el juego del fútbol, no invalida que las Reglas enseñen, tan sólo, cómo se juega. Las Reglas le dicen al jugador “cómo se juega”, pero no “cómo no se juega”; eso, se lo dice el árbitro, cuando pita falta al jugador, con sanción de tiro libre.

-¿No te extrañaría, Javi, que en las reglas que enseñan “cómo se juega” al poker, hubiera una regla que explicara cómo se guardan los ases en la manga?

-Sí pero eso no pasa en las Reglas del fútbol, -aclara Javi-, no se explica cómo se debe empujar, zancadillear, escupir, cargar, golpear. Se dice: si empujas, si pones una zancadilla, etc, te sancionará el árbitro. Creo que esto lo debe saber el jugador, a través de una regla del juego, como debe saber que si toca la pelota con la mano, si saca mal desde la banda, si no está a 9,15 metros de la pelota será sancionado, por el árbitro. Creo que te equivocas.

-Lo que creo, Javi, es que hace falta que hagamos una aclaración. Las faltas que son propias de la acción que se explica en la regla, deben ser conocidas por el jugador, pues forman parte de las instrucciones del juego. Si se saca de banda mal, es una falta que tiene su sanción. Y se explica en la Regla para que el jugador “sepa cómo se juega al fútbol”. Esto, Javi, por una parte. Pero luego, tenemos la Regla 12, titulada “faltas e incorrecciones”, en donde se pretende meter todas las que son propias de acciones que no forman parte de ninguna Regla en el Reglamento de la FIFA, pero que en “Mi fútbol” a esa Regla intitulada la titulamos “La lucha por la posesión de la pelota”. Decimos en ella, resumiendo, que cuando esta lucha se realiza, en alguna de sus acciones, con comportamientos antideportivos, serán sancionados con sanciones ajustadas a la gravedad que el árbitro interprete.

Merece, según pienso, una posterior exposición, esta reducción de la Regla 12 que elimina la nunca exhaustiva enumeración de faltas y que es fuente de tantas y tantas protestas e incomprensiones.

Menos reglamento y más árbitro. Con lo dicho, ya hemos reducido el contenido de la Regla 12, dándose al árbitro “más cancha”. Pero hay más reducción del Reglamento.

-Te pregunto, Javi, si cuando empezaste a jugar te habías leído el Reglamento.

-Pues, no, ni sabía que existía. Iba haciendo, partido tras partido, lo que veía que hacían los demás, ya de mayor, fui leyendo Reglas, según acontecimientos acaecidos.

-Como tú, Javi, casi todos. Pero ahora me interesa analizar que en el “otro fútbol” el Reglamento no tiene un destinatario, predeterminado en su presentación o introducción.

Tengo en mi poder el primer Reglamento de fútbol editado, el llamado “de las trece Reglas” y tengo la última edición del Reglamento de la FIFA. La evolución que ha sufrido, es una confirmación de la preocupación habida en el “otro fútbol” para, con notoria profusión, habilitar documentación aclaratoria en aras de una mejor interpretación de las reglas, además de directrices a los árbitros tanto en el lenguaje silencioso como en las ubicaciones más idóneas según las distintas circunstancias del juego. También percibimos un aumento del número de reglas en lo cuantitativo como en sus contenidos explicativos.

Me pregunto, y es lo que quisiera saber, a quien se destina el Reglamento. Parece que la respuesta sea que las Reglas han ido evolucionando hacia un nuevo destinatario: el árbitro, que es quien perjudica si se equivoca. El equipo si no cumple el Reglamento, al cometer una falta su jugador, con un tiro libre se resuelve la cuestión.

En “Mi fútbol” tenemos, sustancialmente, las diecisiete reglas de la FIFA, redactadas para conocimiento del jugador. Son instrucciones de cómo se juega al fútbol. Estas reglas, el árbitro debe tener un conocimiento de ellas, superior y de mayor calado que el jugador puesto que serán en las que se inspire para realizar su arbitraje. Y dentro de un plan de formación teórico del Colegio de árbitros, como asignatura, las Interpretaciones de las Reglas y las directrices para árbitros y otros temas que se crean necesarios para la formación de los árbitros.

Con estas aplicaciones dejamos el Reglamento del juego disminuido en un 50%, dando a los árbitros a través de su formación, una mayor posibilidad de interpretar, valorar, entender y decidir en el arbitraje que los equipos que contienden le han pedido que ejerza. En definitiva, Más árbitro, menos reglamento.

-Pero esto que dices –me increpa Javi- es como quitar del Reglamento de la FIFA sus anexos y publicarlos en otro lugar más adecuado.

-Si tienes razón en el hecho de sí, pero en la intención, creo que diferimos.

“El otro fútbol” considera necesario publicarlo como anexo a las reglas, porque lo considera como una aclaración de ellas, para conocimiento de todos, jugadores, árbitros y otros interesados en ello. “Mi fútbol” piensa que es materia de estudio y perfeccionamiento, en la función del arbitraje. La ley tiene su jurisprudencia. Las reglas, también.

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